El Costo de lo Barato: Por qué malbaratar tus honorarios daña a todo el sector inmobiliario

Regalito sobre el nuevo año y nuevos costos🎄

​En el mundo de la administración de condominios en México, es común encontrarnos con propuestas económicas que parecen imposibles de rechazar para una Asamblea de Copropietarios. Sin embargo, como profesionales, debemos entender que el precio de nuestro servicio no es un número al azar; es el reflejo de la responsabilidad legal, financiera y social que cargamos.

​1. El Riesgo de la Administración «Low Cost»

​Cuando un administrador baja sus precios por debajo del punto de equilibrio operativo, el primer sacrificio es la calidad. Administrar un régimen de propiedad en condominio bajo la Ley de Propiedad en Condominio (ya sea de la CDMX, Edomex o cualquier estado) requiere:

  • ​Capacitación constante en temas fiscales.
  • ​Conocimiento técnico en mantenimiento preventivo.
  • ​Habilidades de mediación de conflictos.

Si cobras poco, no puedes invertir en las herramientas necesarias para proteger el patrimonio de tus clientes.

​2. El Daño Colateral: El Desprestigio del Gremio

​Como dice la imagen, cada vez que aceptamos un contrato por una cifra ridícula, le restamos valor a nuestros colegas. Creamos una falsa expectativa en los condóminos de que administrar una torre de 100 departamentos es una tarea sencilla que «cualquiera puede hacer en su tiempo libre».

​Esto genera un ciclo vicioso:

  1. ​El cliente paga poco.
  2. ​El administrador no puede dar el seguimiento adecuado.
  3. ​El condominio se deteriora.
  4. ​El cliente concluye que «todos los administradores son malos», dificultando que el siguiente profesional cobre lo justo.

​¿Cómo determinar cuánto vale tu trabajo?​

Para cobrar lo que realmente vale tu servicio, considera estos tres pilares:


– Conocimiento Certificaciones (conocer la NOM-247, certificaciones PROSOC, etc.).
– Responsabilidad El riesgo legal y fiscal que asumes al manejar fondos de terceros y representar legalmente al condominio.
– Estructura El software de administración, tu equipo de contabilidad y soporte técnico.

3. «Cobra lo que vale»: Un compromiso con la excelencia

​Cobrar lo justo no es un acto de avaricia, es un acto de ética profesional. Un administrador bien remunerado es un administrador que tiene el tiempo y los recursos para:

  • ​Realizar auditorías transparentes.
  • ​Atender emergencias a las 3:00 AM.
  • ​Negociar mejores precios con proveedores, ahorrándole al condominio más de lo que cuesta su propio honorario.

Nota para mis colegas: La próxima vez que presentes una cotización, no pidas disculpas por tu precio. Explica el valor que generas. Si un cliente solo busca el precio más bajo, probablemente no es el cliente que valorará tu talento.

​Conclusión

​La administración de condominios en México está evolucionando. Estamos pasando de ser «los que cobran el mantenimiento» a ser gestores de activos inmobiliarios. Para que esa transición sea exitosa, el primer paso es que nosotros mismos respetemos nuestro tiempo y conocimiento.

¿Te ha pasado que pierdes una cuenta ante una oferta ridículamente baja? Cuéntame tu experiencia en los comentarios.

🎉 Deseos de Año Nuevo del Administrador Condominial

El 31 de diciembre, mientras los vecinos preparan las uvas y el playlist de “Lo mejor del 2000 al 2025”, Don Ramiro, el administrador del condominio, se sienta en su oficina con una copa de sidra sin alcohol y una hoja titulada “Lista de deseos 2026”.

No es una lista cualquiera. Es una mezcla de esperanza, resignación y experiencia acumulada tras años de fugas, juntas eternas y vecinos que creen que “no tirar basura” es una sugerencia opcional.

1. Menos fugas y filtraciones de agua. Ramiro lo escribe cada año. Es su deseo número uno, número dos y número tres. En 2025 hubo 17 fugas, 3 simulacros de fuga y una que resultó ser solo una maceta mal regada. Este año, pide que el agua solo fluya por donde debe… y que los vecinos no usen el cuarto de bombas como sauna.

2. Vecinos puntuales en juntas. “Si la junta es a las 7, no es a las 7:40 con café en mano y ganas de debatir el color del buzón”, murmura mientras escribe. Su deseo: que lleguen a tiempo, que lean el orden del día y que no conviertan la reunión en una tertulia sobre el gato del 302.

3. Elevador sin averías. Ramiro ha subido más escaleras que un entrenador de gimnasio. En 2025, el elevador falló 12 veces, 3 de ellas durante la visita de la suegra de la presidenta del comité. Este año, desea que el elevador funcione… y que nadie lo bloquee con una bicicleta, una planta o una caja de aguacates.

4. Mejor convivencia. “Más abrazos, menos gritos por el volumen de la televisión”, escribe con letra firme. Sueña con un condominio donde los vecinos se saluden, compartan recetas y no se lancen indirectas pasivo-agresivas en el grupo de WhatsApp.

5. Que el jardín comunitario reviva. En 2025, el jardín fue invadido por una colonia de gatos, una fiesta infantil y una vecina que lo convirtió en huerto personal. Ramiro desea que en 2026 florezca… y que nadie plante cilantro sin permiso.

A las 11:59 p.m., Ramiro se une al brindis en el patio. Lleva su gorra de “Administrador en funciones” y un gorro festivo con luces intermitentes. Levanta su copa y dice: “Que este año tengamos menos fugas, más risas y que el elevador no nos abandone en el quinto piso.”

Los vecinos aplauden, alguien lanza confeti, y el gato del 302 se trepa al árbol de Navidad. Ramiro sonríe. Porque aunque el condominio es un caos organizado, es su caos. Y cada año, entre fugas y juntas, encuentra razones para seguir creyendo en la magia de la convivencia.

Obvio es fantasía pasen año nuevo con sus familias!! Feliz y prospero año 2026!